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  • carla3321

La Condensación


La condensación es de los enemigos más fantasmagóricos del diseño de fachadas, es la aparición de agua en la cara interior de la fachada sin que haya lluvia o agua en general. ¿Pero por qué se da? ¿Cómo se evita? Empecemos por ubicar en cuántos lugares la vemos muy frecuentemente y cómo intereactuamos con ella en lo convencional.


Pensemos en una tarde de lluvia en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Estamos a 30º C y manejamos por Constitución. Obviamente, los vidrios arriba y el aire acondicionado dentro del coche, a cómodos 22ºC. ¿Qué le pasa a nuestros vidrios inmediatamente? Exacto. Se “Empañan”. En los coches de antes, y sobre todo en los muy austeros (yo anduve en vocho durante muchos años) uno tenía que maniobrar bastante más, ya sea secar con un trapito la superficie interior del vidrio mientras operabas el vehículo, o si eran coches más sofisticados, pues poner el aire acondicionado. Había quien decía que más caliente, otros que más frío. Después salieron coches con un botón maravilloso para “Desempañar” que lo que hacía era admitir aire del exterior, a la temperatura exterior y por los inyectores superiores del tablero, junto a donde el parabrisas se une al tablero, por ahí inyectaba el aire exterior a gran velocidad. Es casi magia la velocidad a la que esto desempaña el vidrio frontal. Hoy ya ni si quiera hay que presionar ningún botón. Ya automáticamente se activan y desactivan todos estos sistemas.

condensación

Otro caso deliciosamente común es el de la michelada en la playa. Imaginémoslo. 32ºC el mar de la playa de Manzanillo 30 metros delante de nuestros pies que rascan la arena. Nuestras preocupaciones son cero y el único músculo en movimiento en nuestro cuerpo es el corazón, y eso, poquito. Llega el mesero con su distintivo bronceado color llanta, consecuencia de los años de servicio. Nos sonríe y dice: ¿una michelada?. Y los músculos de nuestra cara le devuelven la sonrisa. Recibimos el tarro escarchado con sal de mar, helado el condenado. ¿Podemos ver a través del tarro? No. hay una capa blanquecina helada al rededor del vidrio. Cuando deja de ser blanquecina, se vuelven muchísimas gotitas que incluso de pronto escurren y mojan la servilleta sobre la que descansa el tarro.  “Se suda el vaso” decían las mamás.


Que el vidrio se “empañe” y que el tarro se “sude” no es otra cosa más que condensación con nombres de uso común.


sudar

El punto de rocío (dew point) es el concepto clave aquí. Esto es la temperatura en la que la humedad que el aire sostiene, se vuelve agua. Esta temperatura no es siempre la misma, varía en función de la cantidad de humedad y de la presión atmosférica. Otro concepto importante es el de la temperatura de superficie. Este parece muy fácil de entender, pero es poco intuitivo. ¿A qué temperatura suele estar un vidrio en una fachada de un edificio alto en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México un día soleado (28ºC) a eso de las 3:00 pm? Podría pensarse que al rededor de 30ºC. Sin embargo es bastante más cerca de los 70º C. ¿Y a qué temperatura está el vidrio de nuestra michelada imaginaria en la playa de Manzanillo? Igualmente si pensamos que estamos a 38ºC en la costa, pensaríamos que el vaso (frío) estaría cerca de 20ºC; pero no, está más cerca de los 5ºC.  Si el punto de rocío en ese día particular en Manzanillo es de 12ºC, la temperatura de la superficie exterior del vaso estaría varios grados centígrados por debajo; así que la Condensación se daría inmediatamente y consecuentemente, se formarían las conocidas gotitas que  coloquialmente conocemos como que “se suda” el vaso.


El caso de los coches es más parecido al de los edificios. Y tiene que ver con la temperatura del aire acondicionado. Si enfriamos el aire dentro del coche porque afuera hace calor, entonces se va a “empañar por dentro” porque la superficie interior del vidrio es la que va a estar más fría por el contacto con el aire refrigerado, para quitar la condensación de la superficie interna, bastará con ingresar aire menos frío dirigido hacia el vidrio, mientras más rápido fluya el aire tibio, más rápido llevaremos la temperatura de la superficie interior por encima del punto de rocío y entonces las gotas desaparecerán.


Por otro lado, si hace frío afuera y estamos usando la calefacción, entonces las gotas se formarán en la cara exterior del parabrisas. Y para quitarlas, bastará con usar los limpiadores.


Bueno. habiendo dicho esto, podemos imaginarnos más fácilmente cómo esto en los edificios, pero los ejemplos que hemos estado analizando, son casos de vidrio en los que la falla es fácilmente distinguible. El problema ocurre cuando esto ocurre en una cavidad inaccesible. Como el espacio entre un panel exterior hecho de concreto precolado y el muro sustrato, o como en plafones exteriores, o vidrios monolíticos (en los vidrios dobles no ocurre la condensación porque el aire entre los dos vidrios es estanco y el separador tiene arena desecante para eliminar la humedad de ese aire encapsulado).

filtración

De modo que la hermeticidad no es únicamente un tema de lluvia ingresando al edificio por cavidades, sino que también tiene que ver con la tasa de infiltración de aire y con el control de temperaturas de las superficies de los componentes de la fachada.


Hay simulaciones que sirven para determinar el potencial riesgo de acumulación de agua por condensación. Por supuesto, en The Façade Studio podemos hacerlos y proveerlos.

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